Con este satélite la Tierra podría ser iluminada de noche, pero esta luz artificial puede traer cambios negativos al medio ambiente e investigaciones
Internacional

Estados Unidos aprueba el lanzamiento de un satélite que refleja la luz del Sol

Con este satélite la Tierra podría ser iluminada de noche, pero esta luz artificial puede traer cambios negativos al medio ambiente e investigaciones

Foto de perfil de José Alfredo Ramos López
Autor: José Alfredo Ramos López
16 de julio de 2026 a las 11:13 · 8 Vistas · 2 min de lectura

Estados Unidos.- Se ha autorizado el despliegue y la operación del satélite experimental Eärendil-1, equipado con un reflector de 18x18 metros que enviará luz solar a áreas específicas del planeta durante la noche.

La misión busca demostrar si un espejo ultradelgado puede proyectar iluminación sobre un área de alrededor de cinco kilómetros de diámetro durante períodos breves desde la órbita.

El proyecto fue desarrollado por Reflect Orbital, una empresa de Califronia que presenta este proyecto como un servicio de luz solar "on demand".

La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) dió el permiso el pasado jueves 9 de julio. La autorización espera que se compruebe el despliegue del espejo, la precisión del sistema y el comportamiento del haz en condiciones reales.

El componente principal será una película ultradelgada, desplegable y altamente reflectante que una vez extendida, girará para interceptar los rayos solares y enviarlos hacia una zona delimitada de la superficie terrestre.

Eärendil-1 realizará esta tarea durante los tramos de su recorrido en los que permanezca iluminado por el Sol y el lugar elegido ya se encuentre a oscuras. Cada paso permitirá mantener el haz durante pocos minutos debido a la velocidad orbital del satélite.

El reflector no producirá electricidad ni almacenará energía. Su función es cambiar la dirección de la radiación solar y concentrarla sobre un punto determinado, de manera similar a un heliostato, pero de grandes dimensiones instalado en el espacio.

Uno de los principales objetivos consiste en ampliar el tiempo de funcionamiento de las plantas fotovoltaicas después del anochecer. El reflejo aportaría radiación adicional a los paneles durante intervalos acotados y permitiría extender la generación de energía.

La empresa también menciona posibles aplicaciones en operaciones de búsqueda y rescate, zonas afectadas por desastres, obras nocturnas, instalaciones industriales remotas e infraestructura crítica.

Además, el sistema podría proporcionar iluminación temporal en lugares sin tendidos eléctricos y reducir la necesidad de trasladar generadores convencionales. Su funcionamiento dependerá de la posición orbital, las condiciones atmosféricas y la precisión necesaria para mantener el haz dentro del área seleccionada.

Reflect Orbital sostiene que el servicio podrá regularse y apagarse mediante cambios en la orientación del espejo. La eficacia real de estas maniobras deberá comprobarse durante la misión experimental.

La iniciativa ya generó objeciones entre astrónomos y organizaciones ambientales. Los principales cuestionamientos están relacionados con la contaminación lumínica, la posible interferencia con observaciones científicas y los cambios que una iluminación artificial podría provocar en ecosistemas nocturnos.

Los telescopios terrestres utilizan sensores capaces de detectar fuentes de luz extremadamente débiles. El paso de objetos brillantes por su campo de visión puede dejar rastros en las imágenes, saturar los instrumentos y obligar a repetir observaciones.

Los especialistas también plantearon dudas sobre la dispersión atmosférica del haz y su alcance fuera del área prevista. La luz dirigida desde cientos de kilómetros de altura podría extenderse más allá del punto contratado debido a las partículas presentes en la atmósfera.

La compañía afirma que establecerá zonas de exclusión alrededor de observatorios y ambientes sensibles. También asegura que compartirá las posiciones orbitales y limitará la duración e intensidad de cada servicio.

La autorización de la FCC concedida alcanza únicamente a Eärendil-1. El permiso no incluye una constelación comercial ni habilita el despliegue automático de nuevos satélites y cada expansión deberá atravesar nuevos procesos regulatorios.

La misión inicial servirá para comprobar si el reflector puede desplegarse, orientarse con precisión y mantener la iluminación dentro de la zona seleccionada, pero el plan de Reflect Orbital contempla una red de hasta 50.000 satélites hacia 2035. Una flota de esa escala permitiría suceder los pasos orbitales y mantener la luz durante períodos más extensos sobre una misma ubicación.

El resultado de Eärendil-1 será decisivo para determinar si el concepto puede transformarse en un servicio comercial. La prueba deberá demostrar la viabilidad técnica del sistema y aportar datos sobre sus efectos en el cielo nocturno, los ecosistemas y las observaciones astronómicas.

 

¡Comparte esta noticia!

Ayúdanos a informar a más personas compartiendo este contenido